martes, 3 de abril de 2012

Geometría




Esencia

Las estructuras del aire mantienen el azul en los ojos y en los pulmones.

Poligonizan persiguiendo libertad por sobre la tierra, incipientes, pluguiendo por ser arrastradas por atracción distinta a la que las une en circunferencial edificio.
Renquean, solapan, penetran, acogen, siembran, cabalan, alzan, esculpen... proyectan un plano tetradimensional.

Silvan diasporadas como milanos, obedeciendo a ésta o aquélla gravedad.

Se acercan al árbol y conforman sus raíces.
Acarician los ríos y determinan su cauce.
Golpean la carne, abriéndola a la poesía.
Lamen la arena y secuestran al grano en su destino de duna.

En un arrebato perfeccionista tallan formas en el cielo que el alma confunde y materializa. Y roban al intelecto un reojo de cinismo y de ego.

Somos hipocentro.

Después, imbuídas por la matemática, sucumben al número y a la inferencia de las cuentas. Y,
cual diosas transparentes, se engañan en un suspiro de caos articulado.

Escindidas por el sonido, se balbucean hasta confundirse con risas y llantos. Y, en el nacimiento de su concreción, late potente la sílaba humana.

El verbo cobra existencia.

No hay comentarios:

La sociedad del cansancio

Últimamente, cada vez que salgo de casa, me enfado. De hecho, creo que no hace falta salir de casa para enfadarme; con abrir la ventana...