jueves, 3 de abril de 2014

Pequeña historia de Amor (4)



Ahora recuerdo que intercambiamos unas palabras entre risas
Marchábamos sobre la noche como una horda militar
Apurábamos los vasos con rabia, deseosos de historia ulterior

Ahora recuerdo que bebíamos licor en vasos rudos
acomodados entre acordes memorizados
Las sillas corrían chirriando, igual que los ojos al encontrarse
y el aire vestía de fiesta vívida, fresca por el rocío de las personas.

Jugabas con el cabello, siempre húmedo.
O quizás era yo, sumergido en su olor a argán y karité
destacado entre las bocanadas chisposas de la cerveza

Mareado por la pausa soterrada en que nos vemos
acerco mis dedos a los tuyos
El calor que desprenden aturde mis sentidos
y bloquean todo movimiento

Miradas de madera. Labios contorsionados.
Lágrima en las comisuras.


Regreso al frío del vaso.

miércoles, 19 de febrero de 2014

Pequeña historia de amor (3)



Yo: unida a un momento deshumanizado que suena a familia
Tú: rama desnuda en fría noche de invierno,
resultas delicioso en el conjunto de lo irrespirable

Me acerco a tí a través de los chistes y las miradas esquivadas.
Se mueve la estancia como el ramaje de un árbol vencido por el otoño: desmenuzando su atuendo de corteza y vistiéndose con los cortes de nuevos enamorados adolescentes.

Huyéndonos mutuamente

Estrechos, caminamos de la mano
de un torpedeo incesante que nos suena
a encuentro furtivo bajo otro cielo,
cascada de silencios compartidos a orillas de la historia
que nunca compartiremos salvo en el instante

Despedida opaca y susurro al oído:


“te echo de menos”

miércoles, 29 de enero de 2014

Pequeña historia de amor (2)



Me abriga un calor imposible que se vuelca
desde una cinta de oro traida por el ocaso.

Las palabras: inician el vuelo desde los labios
como tiznas de polen,
simiente de nieve que busca germinar en oídos puros.

Tus ojos se cierran y huele a abril, a chopos y madera húmeda.
Las manos se manchan de herrumbre
y buscan tus cabellos mochos con intención de concierto.

El cielo se salpica de estrellas
y los sentidos se concretizan en el chapoteo de los aspersores.


Vuelta a casa.

miércoles, 22 de enero de 2014

Pequeña historia de amor (1)



Una extraña atmósfera se abre paso ante nosotros
Tú: desnuda en el azul
Yo: vestía de sombra

Sin prisa ni viento que nos azore, 
en medio de una laguna oscura

Tú: ojos perdidos en un horizonte acuático, 
como buscanto tierra ignota
Yo: descalzo sobre un piso plástico 
que recuerda a la síntesis del maniquí

Un aire limpio, inamovible y aterciopelado surca los alveolos y los vistazos
entrelazándose con la inapetencia de nuestros vientres.

Se asoma una certeza de lluvia fina 
o de salvaje amanecer
y se busca evidentemente la zambullida en aguas tibias.


Sintaxis soñada

viernes, 8 de noviembre de 2013

Silencio


Estalla el aire.
Se inflama. Pesa. Me colma. Me engulle.
Los ojos se manchan.
Los oídos chillan descontroladamente.
Los miembros tremulan.
El alma se arrodilla.

La vida exhala su raiz con la ingravidez del instante.
Sutura.
Engarza.
Mueve con un embate que hunde mar adentro.

El gusto se recrudece.
El tacto se encorva.
La voz se rompe.
Traga saliva arenada.

La vida pasa ante los ojos como flashes fotográficos: ciegas cartas grabadas en la retina. No recuerda si fueron ciertas o las soñó; o si fueron otros quienes acertaron o se amodorraron en el hastío de enero.

Arde la piel.
Se enfría el vientre.

Surca los labios la acidez del estómago venido arriba e hila un fino alambre de plata que voltea con violencia el polvo en una suerte de asma incontrolable.

Los párpados son más sólidos, llenos de lágrimas que nunca asomarán.
El sudor se confunde con el barro.
Huele a azufre y tierra mojada.
Quiebran los pulmones con sonido de contractura denudada.

Dolor o placer.
Marca de aceite en las fibras.
Envoltura de carne no deseada.

Ahora la respiración llega como retales, trapos que se vuelan con el viento, que se confunden en la lluvia recién llegada, como palabras en conversación de besugos, como estrellas fugaces en noche abierta de verano.

Y besan los labios la tierra y, con ellos, un amor infinito se muestra como flor abierta.

Ira, misterio, sollozo, calma, valor, quimera, anhelo, cansancio, cúlmen...

… silencio.

miércoles, 30 de octubre de 2013

Vestida para matar

Os presento mi último trabajo en la composición musical para la pantalla: "Vestida para matar". Un corto a cargo del director Nacho Garbe basado en el poema de la obra "Diosas de Barro" de Begoña Regueiro.
Vio la luz el pasado domingo, día 27 de octubre, en el espectáculo de miscelánea artística en el edificio de la Tabacalera de Madrid, a cargo del grupo artístico "Otras Palabras".
¡¡¡ESPERO QUE OS GUSTE!!!


domingo, 6 de octubre de 2013

Espera...



Inspiración

Espera.
Aún no estoy preparada.
Espera en tu sombra artificial, que el cobijo de las fotos pronto reservará un lugar para tí entre los álbumes de mis veranos de agua dulce.
Espera vano, extraño, en tu aposento disimulado.
Espera eterno a tenerte entre los pliegues de mi albor, de mi fragor suspirado y literario.
Espera.
Espera un poco más, que ya llega el sinsabor de los besos no disfrutados, de la caricia vertiginosa del sol de invierno.
Espera su picor doliente, como quien se duele de los “nos” retóricos.
Perdona.
Quería decir “puedes”.

Espera a ver la puerta abierta, a que te estreche entre mis brazos de pluma, a que retorne a tus oidos el sonido de mi vientre hambriento.
Espera a que suene con estrépito el servicio de mi lengua al desafío físico de enredarte en mis adentros.

Espera, Amor, no hay prisa.
Espera a que la nobleza se pierda en el infinito azul, a que las estrellas recorran el cielo, a que las líneas del tedio hablen y hablen de eternidad.
Espera a ver si existe Fortuna y hoy es el día en que te perderás en mi sabor, en que afinarás mis cuerdas, en que posaremos juntos los labios del uno en el otro.

Espera.
Debes esperar un poco, Vida.
Debes esperar para saber de fortaleza, para saber qué significa misterio, qué muere en cada palabra escrita.

Debes esperar.
¿No lo entiendes?

Es necesario esperar a que mueva tus costuras, a que el cielo torne fuego, a que los días envejezcan tus ganas y doten a tu mano de nuevas posturas.
Debes esperar nuevas noches sin alba, nuevas noches de espadas cruzadas y vidas paralelas.
Debes esperar nuevas líneas que hablen con amargura de ti.
Debes esperar a que suceda lo que no ha de ocurrírseme.

Pero no.
Aún no será el momento.
¿Por qué no eres acto?

Cada parpadeo era un guiño descarado, Amor.
Cada estado era “espera”, mi Cielo.

Espera.
No puedes entender mi debilidad.
No puedes caer con cada sol en cada atardecer.

No puedes extender tus brazos al cielo y dejarte desojar por los vientos que traen riquezas donde se estrellaban los desaciertos. No puedes. No puedes seguir tu camino, porque somos nuestros.

Espera, Vida.
Espera a que Esperanza comience a llamarse Valentía.

lunes, 9 de septiembre de 2013

Idealista




Cómprame un meñique de sal.

Las lágrimas son, así, menos amargas.

En su camino, baja suavemente con su destilado de luna en noche de invierno, y arrastra en su calizo desgaste, toda la arena que quedó acumulada en las ventiscas de verano a pie de playa.

Servidos en platos de porcelana barata se ofrecen frutos secos que envician el paladar. Almacenan ira y descaran suciedad y arañazos remotos de debajo del saliente de las uñas, como descascarillando de entre ellas lo que hemos de olvidar tras los escozores de las alergias, y, quizás, albergando un nuevo inicio, a manera de huevo duro.

En casa, entra la luz a bocanadas por los ventanales y canta el verderón sobre el alfeizar. Se remueve el polvo sobre la madera: escarcea un salto al vacío con respiración entrecortada, intento de escribir con mano invisible nuetros nombres en el espacio transparente. Silvan, bregan entre ellas, sisean y escaramuzan en trazos de un lenguaje inventado: bailan para nosotros.

Un chaparrón tizna las vistas por unos instantes y, como inspirados por mano clemente, lavan la cara a la ciudad y renuevan los olores. Un paréntesis de plata a esta realidad vendida a bajo precio, regalada.

Escuecen los párpados ahora. Se abre un nuevo día lleno de heridas que palpitan llameantes. Dame una uña de sal, y llegaremos juntos a entender que el dolor es solo el principio: un parto generoso seguido de vida furiosa.

martes, 6 de agosto de 2013

Cambios




Ayer por fin volví a verte.

Vestías de lluvia y hablabas a voces, con la profundidad del eco que precede a la tormenta.

Con el sigilo y la pausa de tu cara de niña buena y el cobrizo destartalado de tus cabellos de sombra que se pierde en la tarde avanzada, vuelves a mi.

Andabas con prisa, a horcajadas, somo soñando despierta, y, bajo copos metálicos te insinuaste entre acordes urbanos. Colmas el consciente hasta llenar las venas de sensaciones vividas.

Con tu nueva hendidura de grises y azules escarchas mis ojos y vuelve la belleza a la mediocridad pasiva. Como coro de lenguas muertas, vuelves a mi.

La estocada tuerce el cielo y se vierte a chorros la lanza de Apolo, administrando a mano alzada un toque de Midas sobre el dibujo a lápiz en el que me encuentro. Y todo cobra luz.

Despiertas mi pupilas, el corazón henchido y nuevo amor que se acerque a mi puerta. Vuelves a mi.

Te creí perdida y te fui infiel en mi vestir diario. El jabón no hizo presas ni los perfumes vencieron los hedores de herrumbre. Pero supe carecer de ambición y carisma. Esperaba tu respuesta.

Ahora, por fin, vuelvo a verte. Y quiero tus manos en mi rostro de nuevo. Quiero tu perfume de nuevo en mis ropas. Y el deseo inefable de tu suspiro en mis oídos.

Golpe de vida, suerte de cambio, risa descarada, alma inquieta...

... vuelves a mi.

jueves, 27 de junio de 2013


Canción de amor para Dani y Marta



Una Diosa nace al cruzar las puertas
Y nerviosa rie suave entre la niebla

El sol palidece: lo cubren las hiedras.
Los estanques cantan a la Luna Nueva.

Y pétalos de un blanco velo
se dejan nevar sobre el suelo.


Y así nació el Amor: tembloroso y frágil
como la piel del agua
Pero en su corazón albergaba un lamento.
Se escucha en el viento
su voz.

Al final del templo aguarda una Sombra
de cabello oscuro y mirada pronta.

Con su firme mano le ofrece la flora
y regala un beso a la bella Diosa.

Y juntos caen en un clamor de Luz
y salen a ver al Futuro.



Y así nació el Amor: tembloroso y frágil
como la piel del agua
Pero en su corazón albergaba un lamento.
Se escucha en el viento
su voz.

domingo, 10 de marzo de 2013

Olvido




A veces la vida regala olvidos.

Sí, olvidos, que no recuerdos.

Es necesario olvidar y, cuando con todo nuestro afán no podemos, la vida nos regala el descuido.

Así, se pierden las notas que tocaste, los destellos que te cegaron, las miradas que cruzaste o las tardes de desdén. Los poemas que ensayaste y no salieron, las letras que escribiste y después tachaste, los garabatos que hiciste en los cuadernos y los libros que desechaste según crecías.

Incluso los tragos que bebiste: los importantes, los que celebran dichas y desdichas, y los que no, los que llevas a cabo todos los días, incluso los que no piensas y el cuerpo recicla para no ahogarse.

Igualmente se van los parpadeos, las lágrimas, los tics nerviosos, los rascados, las caricias y aquellos picores de la ropa nueva. Se van los olores en los que no reparaste y miles y miles de tardes no demasiado bellas. Con ellas se marcharos los vientos, las lluvias y el frío que maldeciste una y otra vez; y el sudor, los escalofríos y los constipados, unos detrás de otros.

Y así nos olvidamos de más y más cosas que parecieran no tener importancia, y damos importancia a otras muchas que no debieran tenerla y que recordamos para siempre.

Así, perdemos una gran parte de nosotros mismos cada segundo sin acaso percibirlo. Pero esa parte hace que, lo que quede, sea lo que en libertad soñaste ser algún día.

A veces los olvidos regalan vida.

martes, 19 de febrero de 2013

Capricho amargo




Runas de plata que se dejan ver ruidosas en su chispa de luz: alcanzan un chamizo con lengua hechizada y revolucionan la piel con su remisa.

Bajo el sol del hastío, ahora maduro, se tuestan las márgenes del sebo y turban también los sueños. Caminamos bajo un oscuro signo y eso roma las espadas. Es necesaria ya la pólvora, aunque resulte más romántico el recuerdo del acero.

“Ley de vida”, dicen algunos.

Retomamos el descuido para hacerlo nuestro y poder quejarnos de la hambruna de adolescencia.

Aureolas y peces se abren paso precognizando balsas de aceite piadosas. “Amor”, dicen sus lenguas. Pero solo vemos miradas al tendido.

Corbatas y ojuelas de hojaldre tiznan de soserío las estancias públicas. “Confianza”, reclaman al vacío. Pero son leídos, no improvisados.

Pies jóvenes y mudas de goma persiguen una liebre de carbono y nylon. “Respeto”, lloran ante las huestes que desean sangre. Pero la hartura tiene sed de humanidad.

Anclas de castro, miras en tierra, rudis romana y pausa dramática.

Amargura libre de ser degustada.

miércoles, 30 de enero de 2013

Cuadro




El destino escribe con letra cursiva y desdibujada, buscando con ello el fenecer del ingenio. En su mano no cabe la discordia, pues las posibles diatribas quedan difuminadas en un borrón de carboncillo. Cada eterno, cada vía, cada señuelo de alma queda perdida en la inconsciencia del que mira. Miles de ventanas se abren intentando ser reconocibles a la memoria, pero tan solo sus siluetas parecen tomar forma bajo el aguacero.

Y luego, tras la soberbia, instala en el cielo una cúpula de plata, amén de ser sórdidos cables que den sensación de horizonte al funambulista. Pero en el maltrecho, quizás sea tarde para considerar siquiera la existencia de una luna o unas estrellas con las que orientarnos: estrechez de abrazos no encontrados.

Al margen queda la sensación de que alguien pensó en nosotros como en fantasía inquieta en tarde de invierno. Sus ojos, abiertos o cerrados, soñarían que fuimos, y fingirían nuestras vidas, estableciendo sus márgenes como quien pinta un cuadro: pincelada suelta, margen roto, cólera fruncida esperando ser extraño depositario de un saber que nunca alcanzó: ansias de dios.

Y así, fijamos miradas en un paso aseverado, haciendo historia en cada movimiento. “No desvíes tu mirada hacia los lados”- nos decían - “pues no reconocerás tu rostro en los reflejos. Y así darás cuenta de que no es real lo que vives, sino puro sueño enmarcado en arce”.

El destino escribe con custodia serena, pero en su seno retumba el nerviosismo de creer que también él pudo ser fantasía soñada en una tarde de invierno.

miércoles, 9 de enero de 2013

Gracias




Hoy, por fin, te miro de frente, a los ojos, como antes.

Tu sonrisa dibuja también la mía.

Perdona. Jugaba a ser dios de otro tiempo, a vestir fantasías desnudas con pieles mundanas, a retratar lo que los ojos, en la velocidad del día, no ven.
Y se me olvidó la propia vida.

Hoy disfruté después de muchas muertes, de muchos “yos”, de muchas profundidades, de eclecticismos, amaneramientos, corrientes, misceláneas y retroanálisis.

Hoy, por fin, comprendí la materia de la poesía, lo que hace posible el arte, lo que se agarra a nuestros adentros.

Hoy tu risa inundó la casa nueva. Despertó mi curiosidad por tus diarias llamadas telefónicas. Tu deseo de escapismo en el perfume de una cena preparada por los dos...

Hoy tu cuerpo ondulando la materia mullida del sofá de casa y, con él, tus ojitos somnolientos y tu semblante felicísimo por compartir estos minutos, aun en la algarabía del sueño en su victoria final, se disuelve en mis manos.

Hoy volví a entender tu lenguaje de laguna y tu amor animal, introvertido, en el lavado de cara de cada noche, en el respirar salino bajo el nórdico, en el roce breve de hoguera que es tu piel, en la inspiración de una caricia suave o de un beso que ha llegado a mi mejilla como salpicadura de leche, dejando blanca marca en la piel, calándola, haciéndola algo más tersa en esta noche de cosquillas y troqueos graciosos.

Hoy, cada noche... siempre, redescubro el amor a tu lado.

Gracias.

domingo, 30 de diciembre de 2012

Para despedir el año viejo... JOE BONAMASSA! Que os aproveche!

Para despedir el año... el último descubrimiento que he hecho. De la mano de mi suegro, Valentín Sánchez, un clásico del Rock&Roll con tan solo 35 años!! JOE BONAMASSA, espectacular.

Viendo a este crack de la guitarra eléctrica debo llevarle la contraria a Lenny Kravitz cuando dijo eso de "Rock&Roll is dead".

Impresionante. Os dejo un par de temas suyos del último disco que ha sacado: "Driving towards the daylight", de donde sale este temazo al viejo estilo como single. Debajo otro supertemazo para que corroboréis su calidad como instrumentista: IMPRESIONANTE: "Too much aint enough love" con la colaboración a la voz de Jimmy Barnes. No es el vídeo oficial, pero la música... En fin, que lo escuchéis.





Podéis ver la elaboración de este disco pieza por pieza en el siguiente enlace:

http://www.youtube.com/user/JoeBonamassaTV

También en YouTube podéis ver el concierto PARA CAERSE DE ESPALDAS  que hizo el año 2009 en el Royal Albert Hall de Londres. ¡Qué narices! ¡Os lo enlazo también!



Que os aproveche y FELIZ AÑO NUEVO!!

sábado, 15 de diciembre de 2012

Diciembre


Encuentro

A esta hora de la tarde veo acercarse la lluvia a mi ventana, y llamo al viento para que aleje su llorosa fatiga, y con ella el deseo de suicidio.

Los ojos, otrora desengañados, se desojan y piden albricias para el otoño que no llega, pero que permanece latente en el alma, siendo ya sojuzgado por la muchedumbre que es el individuo.
No recibí vanidoso aquella caricia de invierno bajo el calor de los candiles, sino rabioso de historia común, sigilosa historia, entretejida, sumergida en esbozos de aire nuevo otorgado con los labios. No recibí conpungido aquel siseo doliente en la piel, creyendo por ello merecerlo o vencedor de ira, sino cambiante como la noche primaveral, abriendo paso a la mañana, desconocida por los campos insondables del ánimo. No atisbé soberbia en el recibo, sino deseoso de esperanza en las palabras y los gestos; y perdido entre las sillas reclamé el tesoro de tu aliento, malhechor por la condena de mi sangre al anhelo dehallar la tuya y bajar juntas al mar de la calma, del encuentro. No había saber en el canon propuesto, y sí virtud de fallo en el boceto, descarando el cincel y arrasando la piedra para darle forma de llama, y calor con ella.

Las manos coletearon gozosas en la arena del descuido para arañar caricias juiciosas, atrevidas, nerviosas; y soltaron de sí la alegría del intento, para verterse sobre tu latido, arrastrando de él un vaho pobre con aire de remite. Y señalaron el camino a tus muslos, pero sin sentido alguno más que la sonrisa entendida tras las entremiradas sentidas.

No verdecí floreado del triunfo de tu abrazo, sino con la ayuda del nutrido arropo de tu cabello entre confidencias nerviosas. No entoné el murmullo de las aguas que limpiaban fuera el cielo, sino que dejé que mojaran con aplomo la vida que deseaba fuera tuya, para entregarla también limpia y mondada para el paladar.

En el ruidoso atropellar de los besos debimos hundirnos en la ironía que nunca fue quiste, sino peca, y que, a la par, formó constelación con las estrellas del cielo, que ahora son alcanzables.

viernes, 30 de noviembre de 2012

Euritmia




Enredada en el desbroce del mundo, se propone como silbido marchito por una abertura excesiva de los labios. De entre las raspaduras, fluctuante y mistérica, surge la flama, y con ella el devenir del aire.

Sin manos baila su batuta y extiende su partitura por la hoja labrada, más y más potente, loca, tímida, grandilocuente, ahora calmada, otrora soberbia, angosta, simbiótica.
Caos.

En el ambiente, un dulzor de pardo cauce. En las cuencas de los ojos, un rumor de agua, que quisiera apresurarse a su encuentro para formar, junto a ella, la silueta creativa de sus sinos.
Orden.  

sábado, 24 de noviembre de 2012

Presentación de "Diosas de Barro" de Begoña Regueiro

Como decía en el anterior "post", hemos vivido una semana de borrachera literaria.
La semana avanzada "in decrescendo" tras la presentación del libro de Riki, perdiendo gas levemente y, con ello, volvía el gesto superviviente.

Pero, si el lunes nos acogíamos a ese escapismo de lana, el jueves, tras dejar atrás las faldas de Colmenar Viejo y recorrer la cremallera norte de Madrid, nos aventuramos en el infantil juego con las letras de Begoña Regueiro.

Se presentaba su última obra poética: "Diosas de barro", un paseo tierno y a la par sangriento de la constante muerte de la infancia, y un regocijo de las fuerzas resurgidas a cada muerte.

Su anteacto, cargado de abrazos y de perfumes, adentraba al ingenio en el camino frontal de la vida, en un corte vertical de la personalidad y en un esperanzado golpeteo de la poetisa, quien refuerza su carisma con cada felicitación por el éxito.
Al cruzar las puertas del estudio del Instituto de Teatro de Madrid, la atmósfera se oscurece con la música preparada para la ocasión por Víctor Zalalla, de tintineos juguetones y una cierta reminiscencia a Edad Media y soledades pianísticas, a modo de descripción sintomática de lo que esperará al receptor de la "performance" de presentación del libro.
Con ella, el juego de Marta Gómez, compañera de fatigas literarias, y la fotografía enamorada de un querido familiar, nos introducimos finalmente en el mundo de sirenas varadas, princesas olvidadas y muñecas rotas sin remiendo.

Pero en su aparente esceptimo y grito perpetuo, arranca un esbozo de mujer, una evocación de fénix que renazca de las cenizas heróicas del neoclasicismo prerrafaelita para clamar contra los roles y la codificación de este siglo, que en sus primeros contoneos, naufraga de ira y pesimismo social.

La compañía de teatro entra en escena y vuelca las palabras en contorsiones y muecas, aristas que se expanden, trazos que se arrastran por el tarimado y, de fondo, la suave guitarra de Pablo, una nueva versificación hecha acordes, con colores tradicionalmente españoles. Todo un lujo para los sentidos.

Tras la exposición: la memoria apoyada en el libro, los ojos puestos en el tráfico que corta las avenidas madrileñas y unos labios que me esperan para conceder la realización de los sueños.

Versos y besos para el desnudo de la ciudad en nuestra boca.

Presentación de "La mano que busca el despertador" de Ricardo García



Esta semana hemos vivido una auténtica borrachera literaria, un renacer del alma en este desmoronamiento vivencial de la ciudad de Madrid.

Subimos al tren en El Pozo, esa estación, ese barrio herido de muerte hace unos años, con aire contravenido pero esperanzado en el mismo fallecer del frío invernal tras sus puertas correderas.
Varios "gracias" acompasaron el viaje al centro de la capital, buscando un asiento vacío entre Entrevías y Atocha.
El cansancio de un día vampírico en su borrador profesional se delataba en unos párpados pesados que se habían dejado vencer definitivamente con el agua cálida de la ducha previa al acontecimiento. Pero ahora remontaban con fuerza perdiéndose la vista en el horizonte de luces al cruzar la M-30.
Un pensamiento brotaba hundiendo la mente en ese anhelo de poema crepuscular que simula, en sus carabateadas líneas, la triste aunque aún viva ciudad.
Una sonrisa se escapa al acompañar las tres últimas paradas de metro un músico rumano, un nuevo juglar de nuestros días, que arropa nuestro sueño incipiente con rasgueos coquetos de una mandolina de gastada figura.
Espera, por enésima vez en este día, que Sol le reporte un par de monedas más con las que salvar la semana.
Iniciamos la escalinata y alcanzamos la calle. Ya se puede oler el café recién hecho que se escapa como un ratoncillo por las costuras de la fachada del Café Comercial de Bilbao. Unos escalones más y una mirada cómplice desde el altillo donde se asientan los ponentes nos dan la bienvenida.


Ricardo García, premio "Poeta Juan Calderón Matador 2012", presentaba hoy su libro "La mano que busca el despertador", un poemario que es receta para calmar las dolencias de las almas enfermizas de realidad. A su estilo, sencillo y directo, se une la violencia de sus imágenes y el engranaje interno de un viejo romántico: una delicia para el paladar insensibilizado español.Poco a poco se abre el apetito, van surgiendo las sonrisas, el desgajo de su pensamiento y vamos sumergiéndonos en la poesía de Ricardo, tímido en su semblante, atrevido en sus punzantes palabras que tocan puntos vitales, acompañándolos de una bebida inusual que aromatiza el trago con un regusto amargo: un toque de magia y de lírica que acaricia con tacto de lana los ojos fríos del Café Comercial.
El aire se empapa de versos, de risas y de familiaridad, y todo se olvida por unos minutos, todo es más cálido, todo es más refulgente, todo sabe a otra cosa.
Madrid renace levemente.
Gracias Ricardo.




miércoles, 14 de noviembre de 2012

¡Ya está aquí! Llega "La Fábrica de Sueños", tu programa de radio los viernes



Este viernes, 16 de noviembre, comienza la andadura de un nuevo programa de radio:

LA FÁBRICA DE SUEÑOS”


conducido por Víctor Zalalla, compositor y profesor de música madrileño.

Cada viernes de 19,00 a 20,00 horas os esperamos en vuestro rincón de la MÚSICA DE CINE en la web, en RadioMedia21.com, nuestra nueva emisora de radio en Internet.



En él abordaremos los grandes scores de la música del 7º Arte en toda su amplitud, dejando lugar a la sugerencia y, como no, a la petición expresa (temas, autores y películas) a través de nuestra dirección de correo electrónico: fabricasuenos@hotmail.es

¡OS ESPERAMOS ÉSTE Y CADA VIERNES EN WWW.RADIOMEDIA21.COM!




martes, 6 de noviembre de 2012

Patria




Enciende la vela.

No queda mucha luz ya.
Acerca el pedernal con gesto cuidadoso y hazlo restallar para que podamos vernos las caras. A veces creo que olvido tus líneas de expresión y necesito resfrescar mi memoria en la lectura de viejas fotos donde el tiempo quedó encallado y los colores estropeados.

Libera un poco de gas.
Alimenta con él al suspiro de fuego y ahoga un poco del aire que llena la estancia. Haz crecer a lo presumible, aunque resulte extrañamente fácil.

Ya está prendida.
Escuchemos juntos el vomitar de la cera, el hilado de la llama entre los tejidos enhebrados del lienzo. En la boca de su calentura quizás tentaríamos una velocidad más cansada, más propia de la desesperanza que ahora vivimos.

La llama nace frágil; y, tímida, entre bocanadas, se establece al tomar base de grito. Pero se extingue con fineza, tan solo con un movimiento en falso o un halo abrupto. Así que enternécela entre tus manos.

Acércala.

Con ella respira un mundo extinto, un sinfín de vidas extrañas que se revuelcan en los planos y que crepitan celebrando un éxtasis creativo. En su vida de mariposa nos dicen tanto que moderarlas sería como intentar endulzar el mar. En el revoltijo perderíamos la concreción y nos daríamos a un gusto engañoso: somos garabato que choca naturalmente contra los muebles de la habitación.

Acércala.

Ya recuerdo tus ojos aunque se suman en lo descolorido. Sus brillos resultan arcanos y sus líneas poco desdibujadas. Los prefería trabados en el bamboleo de trazos azules y oro. Aún podemos soñar estancias distintas y tiempos alternos: mixtura de experiencias.

Ya recuerdo el cabello apagado, mechado, de pardeza tangente, trabado, enredado en sombras. Solíamos peinarte con manos traviesas, intentando aplacar el temporal con hojas de seda.

Acerca la vela.

Tanto que podamos respirarla. Juguemos a ensayo de vida. Pero no juguemos demasiado en serio porque, a veces, en lo niño, pudiera ser que una risa impensada mudara nuestra obra en llanto agridulce.

Ya somos engaño o llama: bienvenido a mi país.

lunes, 22 de octubre de 2012

"A falta de palabras..."

Este lunes, un homenaje a dos leyendas del rock español: ANTONIO VEGA, "padre de la criatura" y CELTAS CORTOS, quienes hicieron una versión muy personal de esta canción llena de realismo mágico, un realismo mágico destilado gota a gota del mundo interior de Antonio Vega, siempre convulso e intrigante, pero siempre desbordante de genialidad.




Para enmarcar y hacer eterno a nuestros oídos, el despampanante directo del grupo liderado por Jesús Cifuentes. Maestros instrumentistas de la música folk con clara vocación rock.

La letra del tema: un poema en sí mismo y un canto a la melancolía de la pérdida de la infancia...

Lo dicho: MÁGICA.

lunes, 15 de octubre de 2012

"A falta de palabras... ya sabéis el resto"

"Good Life", de ONE REPUBLIC. Este tema, perteneciente al segundo album publicado por la banda de Ryan Tedder, "Waking Up", siempre me genera buenas vibraciones. A veces, en medio de un día tremendamente tenso y agotador, es como una inyección de energía positiva. El videoclip filmado es quizás lo peor de esta obra de arte con aires urbanos, mezcla de música folk, new age y pop-rock.


Saltaron a la fama en 2007 con "Dreaming out loud" y su single "Apologize", pero no dejaron indiferentes temas como "Say (All I Need)" o "Secrets", con un estilo íntimo y meditativo, muy cercano a la estampa de las grandes ciudades norteamericanas, llenas de gente ausente, "pasajeros de la vida".
Con "Waking Up" rondaron un estilo mucho mucho más variado: pausado y casi chillout, en unas ocasiones, y pop-urban con toques un tanto psicodélicos, en otras. El resultado fue una evolución del estilo que los afianzó como banda de éxito.
A punto de sacar su tercer trabajo próximamente, "Native", ya podemos escuchar algún que otro single de la mano de Vevo, aunque para ir abriendo boca nada mejor para mi que este "Good Life".

Que os aproveche.

jueves, 11 de octubre de 2012

"A falta de palabras, buena es la música"

Iba a cerrar el tema del día con la entrada anterior pero no he podido resistir la tentación de publicar este excelente tema de CEE LO GREEN titulado "Cry Baby". Dejando aparte sus tintes de "felices años 20" estadounidenses, tanto en la aspereza de las voces, la magnífica elección instrumental y, por supuesto, el atrezzo del videoclip... os sorprenderá el actor principal: un CRACK!!

Que lo disfrutéis ;-)

"A falta de palabras, buena es la música"

Hoy os dejo con un tema muy apropiado para estos cielos grises que amenazan lluvia o enseñan un guiño de sol entre sus pliegues:

 

Al escuchar "I Won't Give Up" de JASON MRAZ notas como el vello se va enredando poco a poco en la lírica de sus versos. Si a ello le unes una orquestación brillante, un poema hecho a base de imágenes breves (el montaje del vídeo es tan plástico que te gana por sí solo) y la inconfundible voz de su autor, la sublimación alcanza matices y se materializa en la huída tímida de algunas lágrimas... ¿de emoción o de melancolía?

Espero que os gane... como a mí.

lunes, 8 de octubre de 2012

Ecos


Encuéntrame en la carretera.



Nací de un heroísmo de escarcha en el aluvión vespertino del desierto.
A la tesón del perfume del asfalto recién horneado vuelan mis canas, todas ganadas en afrenta a un destello vertical de vida pasajera.

En un gemido violento y mordido se dieron héroes urbanos, celos de palo y lluvias de polvo: constantes muertes de triunfo.

Parece que la electricidad era de juguete y los ecos, viejos cantos renacentistas; pero todo cae en cascada humana.

Lamento el desorden: me relamía del soplo de vida.
Lamento las reverencias de reojo: buscaba un redoble de timbal.
Lamento el brillo ausente: era pasto de otras vidas.
Lamento las espectativas creadas: no era sino mimbre de otro cesto.

En la sordidez de algunas noches en vela, creímos en la amistad generada por roce y en la inquietud de quien siempre anduvo con ojos entreabiertos. Describíamos con sigilo las estancias recortadas, la fragilidad de los ideales. Resulta difícil mantener quién eres, aunque lo lleves tatuado en el cuerpo.

Por eso cada octubre, cada tarde apagada, cada recodo de somnolencia, cada matizar de lo dicho, cada entrada en la edad, renuevo sincero el presente de brizna. Aleteo gracioso creyendo que a veces el universo puede moverse en torno a mi y que no soy yo en movimiento.

 De ser nada a ser todo, de ser vacuo a ser entero, de ser hombre a ser niño de nuevo. A creer que de una lluvia inesperada puede emerger un héroe de sal.

martes, 2 de octubre de 2012

Pronto llegarán nuevas entradas, no solo mías, sino también de mis alumnos del Colegio Peñalvento, donde este nuevo curso reinicio el taller creativo, esperando sacar nuevos talentos para el mundo de las letras. Mientras... una nueva entrada de "A falta de palabras, buena es la música"

 

Hoy os dejo uno de los temas que marcaron mi vida: "El Roce de tu piel" de Revolver. La escuché por primera vez con 13 años y, con su letra y su sonido, fijó parte del hombre que soñé ser en el futuro. No puedo dejar de ver pasar por mi cabeza aquel verano de 1992 en Almería con sus imágenes, sus olores y las sensaciones que los acompañaron: las calles llenas de Suzukis Samurais y Hondas Shadow, camisetas Caribbean Soul, volley playa, helados italianos y el sonido del mar cada mañana de mi adolescencia. Todo un despertar de los sentidos y de la personalidad que dejó marcado para siempre ese verano en mi memoria.

Carlos Goñi, su compositor y líder del grupo, se rodeó de los mejores músicos y técnicos de sonido para la elaboración de aquel mágico "Básico" que sorprendió a la actualidad musical española.

Gracias por ella, Carlos.

Espero que os guste.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

"A falta de palabras, buena es la música"




Cada vez que llega el otoño no puedo dejar de escuchar temas como "For The First Time" de The Script. En una estación en la que el paisaje y el cuerpo parecen vencerse en la enfermedad, el alma se encumbra para dar nuevas palabras a luz. Mientras tanto este tema es como volver a casa tras un día frío: un placer templado y reparador de energías.

miércoles, 27 de junio de 2012

A la puerta de casa


Hay rastros de cenizas a la puerta de casa. Una puerta sin nombre y sin pomo, inviolable e insípida.
De los rastros celebramos migas de pan. Migas que golondrinas de plomo emigran en sus picos extrovertidos. No queda sino cansancio de levantarse a diario. Y bravura de oleajes internos.

¿Ahora qué sugiere la brisa, qué canta la mañana, qué simulan las ciudades en su tronco de ramajes escondidos? ¿Qué queda sino el desaliento de las entremiradas, el sudor frío y los vaivenes del azúcar en la sangre? ¿Qué inventa el pico de oro, qué la simiente de los clásicos o qué la metafísica de la palabra?

No queda sino rima, enérgica y artificiosa rima. Muerte en vida: rima. Arte en los ojos: rima. Suerte de desencanto: rima. Traqueteo inquieto: rima. Doliente y pasiva rima. Rima que llorar a cada verso intentado.

No queda sino polvo sobre polvo, rostros idiotizados, extraños insultos y un desvelo en lo despertado de bruces.

¿Y ahora dónde escucharemos arcos? ¿dónde despertaremos a la pedrera? ¿dónde rascaremos con las palas de plástico? ¿dónde imaginaremos un mundo mejor?

A la puerta de casa llama un quejido, un quejido de luces temblorosas que salen a verte si las acaricias. Y, si lo quieres, contestarán los ángulos con ecos de personalidades que se adentraron miles de veces. Que jugaron a ser hombres. Que hicieron como gatos asustadizos y que cerraron sus ojos esperando un roce amigable: juego de preludio.

A la puerta de casa llama... el futuro.

martes, 3 de abril de 2012

Geometría




Esencia

Las estructuras del aire mantienen el azul en los ojos y en los pulmones.

Poligonizan persiguiendo libertad por sobre la tierra, incipientes, pluguiendo por ser arrastradas por atracción distinta a la que las une en circunferencial edificio.
Renquean, solapan, penetran, acogen, siembran, cabalan, alzan, esculpen... proyectan un plano tetradimensional.

Silvan diasporadas como milanos, obedeciendo a ésta o aquélla gravedad.

Se acercan al árbol y conforman sus raíces.
Acarician los ríos y determinan su cauce.
Golpean la carne, abriéndola a la poesía.
Lamen la arena y secuestran al grano en su destino de duna.

En un arrebato perfeccionista tallan formas en el cielo que el alma confunde y materializa. Y roban al intelecto un reojo de cinismo y de ego.

Somos hipocentro.

Después, imbuídas por la matemática, sucumben al número y a la inferencia de las cuentas. Y,
cual diosas transparentes, se engañan en un suspiro de caos articulado.

Escindidas por el sonido, se balbucean hasta confundirse con risas y llantos. Y, en el nacimiento de su concreción, late potente la sílaba humana.

El verbo cobra existencia.

martes, 6 de marzo de 2012

Ventana nº 1



Venox

En esos días perdidos de invierno se le ve pasar montado en una estela de estaño desafiando a la brisa y haciendo harapos la gruesa cortina de lluvia, abriendo surcos en el agua embalsada en el asfalto como una exhalación temorosa del enraizamiento.

Se dibuja su contorno sosegado y oscuro bajo el cielo, y descubre su cansado semblante bajo el alunizaje embahído del casco. Pareciera un siniestro corcel de moderno trazo. Un girón de negra nube en medio de un cielo gris plomizo.

En el trasiego de la tarde – noche las hojas disponen su particular alfombra de cobrizos y ocres para el paso fugaz; y acuñan, en su blando rostro, la leyenda sugerida por la presta herradura. Quisieran provocar la caída para arroparle en tibio manto.

Las estrellas se alzan para saludarle ganando la batalla al día, que habrá de revolverse horas más tarde para iluminar un nuevo paso adelante en el raudo camino. Ya advierte el oficio del día, y sonríe vanagloriándose del irónico cuento.

No hay tiempo para añadir su grano de arena en la pequeña historia; tan solo un eléctrico borrón de grafito que al menos invite a la duda y dé cuenta de que no fue sueño olvidado al despertar.

sábado, 4 de febrero de 2012

Scherzo

He comenzado a escribir a tempo. 
Pero de mis garabatos breves y tardíos no florecen notas en diapasón.
 En jugueteos de mis dedos con el lápiz quisieran colarse bordes que simulen arqueos de fraseo. Fraseos que dieran lugar a cadencias y volcaran sémolas de heridas expresadas con pausa. 

 Entre las uñas, escondido como queriendo pasar desapercibido en la piel, cacarea con difusa energía el tiznón de grafito. Y muele al dígito para dejar paso a la liebre retorcida del compás. 

 Ahora, son traspiés en la rugosidad del papel los que agasajan un nuevo movimiento en consonancia con el resto. Esquirlan y encandilan por igual al destello negro del estrago expresado. 

 Todo es movimiento y consonancia. 

 Todo es misiva y pérdida. 

 Todo se alza y todo cae. Y todo se confunde en el paisaje de montes blancos. 

 El boceto toma forma y añade un punto de amarre. 

Y con suspiro grato dispone las huestes en exiguo flujo. Aquí y allá surgen los tallos, como en bisbiseo de huerto. Y añade un toque de frescura entre tanta división racional. Mueren corchetes a manos amigas para formar parte de un bien común; y verdean los tresillos y los cuartetos. 

 Vuelan ahora letras, sílabas, palabras, sintagmas, proposiciones, párrafos... Todo es un Todo. 

 El pasaje aspira a quebranto y rasguña el papel queriendo abrir hendidura cual arado. Y descubre agudos como estrellas y graves como fisuras abisales.

 Camina ahora furibundo chiribiteando en la fragua de papel, comiéndose al empeño por mantener el canto adagio. Pero lejano a todo menos al consuelo de la expresión corteja directo al corazón e insinúa por fin el trémolo previo al punto álgido de tensión.

 Ahora, corre el pulso para deshacerse en nuevas lágrimas distensas. Ahora se azora clamando por un nuevo envite al crescendo. Pero sus armas están romas, su cabello lacio, sus mejillas enrojecidas y su travesura conclusa.

 Cadencia perfecta.